Soft
El latido de la supervivencia / Chapter 28 / 50

Chapter 28

Capítulo 28: El topo con placa

El mundo de Sarah volvió a desmoronarse en un segundo. La sargento Reyes. La mujer que los salvó en el vestíbulo, la que procesó la grabación de la señora Horgrove, la que rastreó a Julián en la mina... Ella no los estaba protegiendo. Estaba eliminando la competencia.

Ella usó a la policía para deshacerse de Eleanor y de Julián, dejando a Sarah como la única heredera legítima para luego forzar la liquidación del imperio y quedarse con el dinero a través de la Fundación Victoria.

—Ella sabía lo del EMP en la mina —dijo Arthur, con la voz temblando de rabia—. Por eso llegó tan rápido. Ella remató a Julián en la oscuridad y nos entregó un brazo amputado para cerrar el caso. Todo fue un teatro.

—La Fundación... —susurró Sarah, al borde del colapso—. Ella tiene acceso a las cuentas de la nueva fundación benéfica en España. Si drena esos fondos, irá a la cárcel por fraude internacional y la niña perderá todo derecho.

El teléfono de la casa sonó. Un sonido estridente que cortó el aire húmedo de Galicia.

Arthur contestó, poniendo el altavoz.

—Hola, Arthur. Hola, Sarah —la voz de Angela Reyes sonaba tranquila, desprovista de la calidez profesional que siempre había mostrado—. Veo que el diario de mi padre finalmente llegó a su destino. Me encargué de que el cartero lo entregara hoy.

—¿Por qué, Angela? ¿O debería decir Elena? —preguntó Sarah, apretando los puños.

—Porque quiero que entiendas por qué voy a hacer lo que voy a hacer —dijo Angela con frialdad—. James Vance destruyó la vida de mi madre por mantener su maldito apellido limpio. Eleanor me trató como basura cuando intenté acercarme de adolescente. Julián era un psicópata. Todos merecían morir. Pero tú... tú y tu hija se quedaron con el premio que me correspondía por derecho de sangre.

May you like

—El imperio ya no existe, Angela. El dinero está en una fundación benéfica —dijo Arthur.

—Sé exactamente dónde está el dinero, Arthur. Y sé exactamente dónde están ustedes. Miren por la ventana del frente.

Other posts