Chapter 38

Capítulo 38: La última purga

El ambiente dentro de la bodega acorazada se volvió letal en cuestión de segundos. El dióxido de carbono, un gas invisible e inoloro en altas concentraciones, comenzó a nublar la vista y a adormecer los músculos de los atacantes. Los mercenarios cayeron de rodillas, soltando sus armas mientras sus pulmones luchaban desesperadamente por un aire que ya no existía.
Arthur, que conocía perfectamente la estructura de seguridad de la sala por los planos que James le había mostrado décadas atrás, rompió con el pomo de su bastón el cristal de un compartimento de emergencia situado detrás del relieve de bronce. Sacó dos máscaras de oxígeno autónomas de circuito cerrado. Le colocó una a Sarah y se ajustó la otra con rapidez.
Ian, arrastrándose por el suelo de piedra, intentaba llegar a la compuerta trasera con los documentos arrugados bajo el pecho. Su rostro estaba congestionado, las venas de su cuello hinchadas y sus ojos inyectados en sangre, fijos en Sarah con una mezcla de súplica desesperada y odio puro.
Sarah se quitó la máscara protectora por un breve segundo, conteniendo la respiración en medio de la atmósfera venenosa, y le arrebató los títulos de propiedad y la carta de las manos debilitadas de Ian. —Esto es por James. Por mi esposo. Y por el futuro de mi hija. La dinastía de los Vance termina aquí, Ian. Contigo.
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Sarah se volvió a colocar la máscara y ayudó a Arthur a caminar hacia la salida de emergencia del sector norte, una pequeña puerta de esclusa manual que conectaba directamente con los canales de drenaje de los campos exteriores del viñedo. Arthur giró la pesada manivela de hierro con sus últimas fuerzas.
La compuerta se abrió, y ambos cayeron sobre la hierba mojada de los campos de Burdeos, inhalando el aire fresco y limpio de la mañana bajo la lluvia constante. Detrás de ellos, la esclusa se cerró con un clic neumático, dejando a Ian Vance y a sus hombres sumidos en el letargo irreversible del gas. Thomas Hale ya esperaba al final del camino con la furgoneta en marcha y las autoridades policiales francesas alertadas en camino.