Soft

Chapter 37 - La dignidad de Richard

La citación de Richard Vale por la Fiscalía Anticorrupción causa un terremoto mediático en los círculos financieros de la capital.

A sus setenta y cuatro años, el magnate que controló uno de los grupos de inversión más importantes del país debe acudir a la Audiencia Nacional a prestar declaración sobre las licencias obtenidas en los noventa en connivencia con Malcolm Harlan.

La noche anterior a la citación, Richard acude al piso de Rebecca.

Se sienta en el sofá del salón, el mismo sofá donde solía jugar con sus nietos. Luce cansado, pero en su mirada hay una serenidad nueva, despojada de la arrogancia de antaño.

—Mañana no voy a acogerme a mi derecho a no declarar, Rebecca —dice Richard, tomando una taza de tila entre sus manos rugosas.

Rebecca le mira con atención.

—¿Vas a admitir las irregularidades de las licencias?

—Voy a contar la verdad completa —afirma Richard—. Pagué comisiones indirectas a las sociedades de Malcolm para asegurar los permisos del puerto seco. Y callé cuando supe lo que le hacía a su esposa porque me convenía para los balances de final de año. Me pasé treinta años creyendo que estaba protegiendo el futuro de mi familia, pero solo estaba alimentando al monstruo que luego intentó devorarte a ti y a mis nietos.

—Te expones a una condena de prisión o a una multa millonaria, papá.

—Tengo dinero de sobra para pagar las multas —sonríe Richard con amargura—. Y si tengo que pasar una temporada en una prisión de régimen abierto, lo haré. Prefiero que Emma y Mateo recuerden a su abuelo como a un hombre que asumió sus errores al final de su vida, y no como a un cobarde que compró su impunidad hasta el último día.

Rebecca se acerca a su padre, se sienta a su lado y le abraza por los hombros.

May you like

—Estoy orgullosa de ti, papá. Por primera vez en mi vida, estoy verdaderamente orgullosa de ti.

A la mañana siguiente, Richard Vale entra en la Audiencia Nacional por la puerta principal, a pie, sin esconderse de los fotógrafos, y presta una declaración de cuatro horas en la que tira de la manta sobre la trama de corrupción inmobiliaria de los Harlan, asumiendo su parte de responsabilidad penal sin buscar excusas.

Related Stories

Other posts