Soft

Chapter 18

Capítulo 18: La caída de las máscaras

La incautación de más de quince millones de euros en efectivo en el puerto de Vigo desató un terremoto político y judicial en España. Los informativos abrían con la noticia del desmantelamiento de la red de blanqueo del clan Valenzuela. La Audiencia Nacional emitió de inmediato una orden de detención internacional contra Carlos Valenzuela y su equipo legal.

Mariana y Alejandro regresaron a Madrid esa misma noche, creyendo que la justicia penal se encargaría del resto. Sin embargo, al llegar al hotel en el Paseo de la Castellana, descubrieron que la habitación de Héctor Salvatierra estaba revuelta y que el anciano no se encontraba por ningún lado. El guarda de seguridad privado que Mariana había contratado yacía inconsciente en el suelo del pasillo con un golpe en la cabeza.

El móvil de Mariana sonó. Al contestar, la voz de Carlos Valenzuela ya no era la del aristócrata refinado de El Escorial; era la de un animal acorralado y peligroso.

—Me has quitado mi carga, maldita niñata —rugió Carlos al otro lado de la línea, con la respiración agitada—. La policía está buscando mis coches, pero yo ya estoy fuera de su alcance. Tengo a tu padre conmigo. Está viejo y su corazón no aguantará mucho tiempo en este sótano.

May you like

—Si le pasa algo a mi padre, te juro que no habrá rincón en el mundo donde puedas esconderte, Valenzuela —amenazó Mariana, sintiendo una mezcla de pánico y rabia ciega.

—Ahórrate los discursos. Quiero mis quince millones de vuelta y una vía de escape limpia hacia Marruecos. Sé que tu abogado tiene contactos en el consulado y que tu fundación maneja cuentas puente que la UDEF aún no ha bloqueado. Mañana a medianoche, en el faro de Finisterre, en Galicia. Trae los códigos de transferencia y los pasaportes falsificados que tu abogado va a preparar. Si veo un solo uniforme de policía, tu padre será pasto de los peces de la ría.

Other posts