Chapter 27

Capítulo 27: El nido del cuco
San Sebastián los recibió con su majestuosa Playa de la Concha y un cielo plomizo que amenazaba tormenta. Mariana y Alejandro se registraron con identidades falsas en un hotel discreto del casco viejo, cerca del puerto pesquero.
Gracias a los conocimientos informáticos que Mariana había adquirido controlando el fideicomiso Salvatierra, logró interceptar las solicitudes de acceso a los servidores de la fundación. A las dos de la tarde del jueves, se encendió una alerta: alguien estaba intentando desencriptar los archivos de los donantes desde una dirección IP localizada en un antiguo palacete decimonónico reconvertido en oficinas de lujo, en el Paseo de Francia, junto al río Urumea.
—Es él —dijo Mariana, mostrando la pantalla a Alejandro—. Está usando la red privada del Banco Cantábrico de Inversiones. Tienen un sótano fortificado para sus clientes VIP.
Alejandro preparó los equipos.
May you like

—El edificio tiene fuertes medidas de seguridad, Mariana. No podemos entrar por las buenas. Pero tengo un cliente en la junta directiva del banco que me debe varios favores legales. Nos conseguirá dos pases de inspección de auditoría externa para mañana a primera hora.
Esa noche, Mariana no pudo conciliar el sueño. Salió al balcón del hotel, escuchando el romper de las olas contra los muros del Paseo Nuevo. Sabía que estaba a un paso de cerrar el círculo de su vida o de caer en un abismo definitivo. Rodrigo la había perseguido a través de dos océanos, y la hora de la verdad se aproximaba en el rincón más elegante del norte de España.