Chapter 18

Capítulo 18: La hora del fiscal

El lunes por la mañana, la Torre Alfa amaneció rodeada por un cordón policial sin precedentes. Valeria llegó escoltada directamente por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Subió a su despacho del último piso, donde ya la esperaba el Fiscal General del Estado junto a Gabriel, quien llevaba un aparatoso vendaje en la cabeza.
—Señora presidenta, los discos duros que su equipo rescató del sótano de Palencia contienen suficiente información para procesar a Mendoza y a la mitad del Consorcio Alfa —declaró el fiscal con gravedad—. Pero debe saber que el proceso judicial será largo y destructivo. Su nombre y el de su difunto padre estarán en el foco del escándalo durante años. ¿Está dispuesta a asumir el coste?
Valeria miró el retrato de su padre que colgaba de la pared de su oficina.
—Mi padre murió intentando hacer lo correcto, señor fiscal. Pasé tres años encerrada en una jaula de oro soportando los insultos de una familia política podrida mientras planeaban robarme a mi hijo. Ya no le tengo miedo a las tormentas. Procedan con las detenciones.
El fiscal asintió y realizó una llamada telefónica.
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—Adelante. Ejecuten las órdenes de registro y captura contra Tristán Mendoza y todos los miembros identificados del Consorcio Alfa.
En las pantallas de televisión del despacho, los canales de noticias comenzaron a interrumpir su programación habitual para informar sobre la mayor operación anticorrupción en la historia financiera de España. Los cimientos del poder económico estaban saltando por los aires.