Chapter 17

Capítulo 17: El contraataque

—Yo no firmaría eso si fuera tú, Elvira —dijo Camila, sin moverse un solo centímetro.
Antes de que la mujer mayor pudiera reaccionar, la pesada puerta de metal que daba acceso al helipuerto se abrió de golpe con un estruendo metálico. Cuatro agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía General, liderados por Patricia Ocampo, irrumpieron en la plataforma con las linternas encendidas, apuntando directamente a Doña Elvira.
—¡Policía! ¡No se mueva! —gritó el oficial al mando.
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Elvira se quedó helada. La copa de cristal se resbaló de sus dedos, estrellándose contra el concreto y salpicando el vino tinto como si fuera sangre fresca. Miró a Camila, luego a Patricia, y finalmente a los oficiales que se acercaban rápidamente para rodearla.
—Se acabó el juego, Elvira —dijo Patricia, mostrando la pantalla de su tableta—. Toda tu confesión sobre Mendoza & Asociados, tu control sobre Mauricio de la Vega y tu plan de extorsión ha sido transmitida directamente al servidor central de la fiscalía. Ya hay un operativo en marcha para detener a Mauricio en este preciso instante. Doña Elvira miró a Camila con un odio tan puro que parecía físico. Sus labios temblaron, pero no de miedo, sino de rabia impotente. —Eres una maldita... —susurró Elvira mientras un oficial de policía le sujetaba firmemente los brazos por la espalda y le colocaba las esposas metálicas—. Esto no va a terminar así. Los Santillán no nos destruimos por culpa de una sirvienta. —Los Santillán ya se destruyeron, Elvira —respondió Camila con voz gélida, viéndola ser escoltada hacia la salida—. Solo les faltaba que alguien les apagara la luz.