Chapter 19

Capítulo 19: El precio de la paz

Buscando una distancia que no solo fuera emocional sino también geográfica, Camila decidió retirarse de manera indefinida a la costa norte de España, específicamente a un pequeño pueblo de pescadores en las Rías Baixas de Galicia.
Ahí, el clima era muy distinto al calor tropical de Nayarit o al bullicio de la capital mexicana. El aire era denso, impregnado de sal de mar, lluvia constante y el aroma a pino húmedo de los acantilados gallegos. Camila compró una antigua casa de piedra restaurada que miraba directamente al indómito océano Atlántico.
Los días transcurrían en un anonimato delicioso y sanador. Se levantaba temprano, caminaba por los senderos de piedra bordeados de helechos, compraba pan artesanal en la panadería local donde la llamaban simplemente "la vecina mexicana" y pasaba las tardes leyendo junto a una chimenea que devoraba leña de roble.
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La bofetada en la cocina de Valle de Bravo, las amenazas de Rodrigo, los gritos de Elvira... todo parecía ahora pertenecer a una vida anterior, a una película que había visto hacía mucho tiempo.
Por primera vez en años, Camila no tenía que mirar por encima del hombro antes de entrar a una habitación. Su alma finalmente estaba sanando en el rincón más pacífico del mundo.